Entre Colmenar del Arroyo y Robledo de Chavela se encuentra la única reserva de bisontes europeos de de la Comunidad de Madrid. Un espacio natural que se vio envuelto por las llamas de los incendios que arrasaron la Sierra Oeste de Madrid, pero que se salvó, en parte, gracias al trabajo silencioso de sus propios habitantes.
El pastoreo continuo de los bisontes, que se alimentan tanto de pasto como de maleza y de cortezas de árboles, había reducido de forma natural la vegetación de la zona, lo que creó un cortafuegos natural que limitó la propagación del incendio en el entorno.
Este efecto, unido al trabajo de la UME, los Bomberos de la Comunidad de Madrid y los agentes forestales, fue determinante para proteger este espacio natural y garantizar la supervivencia de los ejemplares.
Esta reserva alberga a los únicos bisontes europeos que viven en libertad controlada en la región, una especie que había desaparecido de estos montes hace aproximadamente 10.000 años y cuya presencia supone un importante valor ecológico.