La Policía Municipal de Madrid abatió a comienzos de septiembre a un joven que, tras agredir a una persona en la vía pública y arremeter contra los agentes, se coló en la vivienda de una pareja del distrito de Fuencarral - El Pardo y los retuvo al grito de "Alá es grande".
Los hechos sucedieron el pasado 5 de septiembre, cuando la Policía fue alertada de que un joven había agredido al vigilante de seguridad de Metro en la estación de Pitis.
Una vez en el lugar, el sospechoso emprendió su huida a la carrera, llegando incluso a agredir a los agentes. Posteriormente, se coló en una vivienda de la avenida Ventisquero de la Condesa donde retuvo a una pareja al grito de "Alá es grande" mientras portaba al menos tres cuchillos.
Los agentes llegaron al inmueble y, debido a que el hombre no deponía su actitud, los agentes le dispararon con la pistola taser. Sin embargo, el joven llevaba varias capas de ropa por lo que la descarga eléctrica no hizo del todo efecto.
El sospecho fue capaz de cortar los cables del taser con uno de los cuchillos que llevaba encima. Por ello, uno de los agentes municipales termino por dispararle con su arma reglamentaria.
El sospechoso fue atendido por sanitarios del Samur-Protección Civil y trasladado después a un hospital de la capital.
El caso está ahora siendo investigado por la Brigada de Homicidios de la Policía Nacional.