Madrid esconde siglos de historias detrás de sus calles, plazas y edificios. Rincones por los que miles de personas pasan cada día guardan episodios que permiten viajar hasta el Siglo de Oro y conocer algunas de las leyendas más sorprendentes de la capital.
La ruta comienza en la plaza de Pontejos, donde antiguamente se encontraba la iglesia de San Felipe el Real. En sus inmediaciones estaban las conocidas como covachuelas y uno de los grandes mentideros madrileños, lugares en los que los vecinos se reunían para intercambiar noticias, rumores y comentarios sobre la actualidad.
Uno de los sucesos que alimentó aquellas conversaciones fue el asesinato del conde de Villamediana en 1622, un crimen que conmocionó al Madrid de la época y alrededor del cual circularon numerosas versiones.
El recorrido continúa por la Plaza Mayor. Además de escenario de mercados y grandes celebraciones públicas, este emblemático espacio madrileño acogió ajusticiamientos y autos de fe de la Inquisición.
La sorprendente huida de Antonio Pérez
Otra parada se encuentra en la Plaza de la Villa. Allí está la Casa de Cisneros, vinculada a la historia de Antonio Pérez, secretario de Felipe II, que permaneció encarcelado antes de protagonizar una célebre fuga.
Las circunstancias exactas de aquella huida siguen rodeadas de interrogantes. Una de las versiones sostiene que los carceleros pudieron ser sobornados. Pérez consiguió finalmente escapar de España y acabó en Francia, desde donde difundió acusaciones contra Felipe II y su Gobierno que contribuyeron a alimentar la llamada Leyenda Negra.
Y todavía quedan historias por descubrir. Muy cerca, en la calle Sacramento, se sitúa otra de esas leyendas madrileñas que han sobrevivido al paso de los siglos.
Porque Madrid no solo se contempla: también se puede leer a través de sus calles. La próxima vez que paseemos por el centro, quizá lo hagamos sobre el escenario de una historia que lleva siglos esperando ser contada.