El recinto ferial Ifema Madrid ha abierto sus puertas a la 39ª edición del Salón Gourmets, el mayor escaparate de productos delicatessen de Europa.
Hasta el próximo 16 de abril, los pabellones 3, 4, 5, 6 y 7 acogen un despliegue inigualable de sabores, tradición e innovación, con Noruega como País de Honor y más de 55.000 productos que buscan demostrar al mundo la excelencia gastronómica española.
El jamón ibérico vuelve a ser uno de los grandes protagonistas, especialmente con el concurso de corte que alcanza este año su 32ª edición.
"Para saborearlo, degustarlo y valorarlo. Ahora mismo hay en España entre 15.000 y 20.000 cortadores de jamón; hace 32 años no había. Hablar de jamón ibérico es hablar de campo, dehesa, cultura, naturaleza y libertad", explica un miembro del jurado.
Pero la feria no solo vive de la tradición. La vanguardia también tiene su espacio. En restaurantes como Tetsu, la verdura reivindica su lugar como plato estrella. "Al final parece que es difícil hacer buenos platos con verdura cuando vas a sitios, pero yo valoro mucho más un buen plato de verdura que una buena carne o un buen pescado", señalaron desde el establecimiento.
La diferencia entre un espárrago normal y uno gourmet queda clara con ejemplos como los de Reyno Gourmet. "Para empezar, el tamaño es magnífico. Luego lo aprietas y tiene textura, y al cocinarlo se nota ese punto amargo espectacular", explicaba Borja Aldea, del restaurante Reina XIV.
¿Y cuándo un producto se considera realmente gourmet? Según Aurelio Morales, de Level Cook, "cuando tienes el mejor producto, eso es innegociable, y luego lo tratas como lo tratamos nosotros que es como en un restaurante con tres estrellas".
La tradición madrileña también se cuela entre los productos más exclusivos. Las clásicas rosquillas tontas, listas y Santa Clara se reinventan. Desde ASEMPAS han presentado versiones con café de tueste natural kilómetro cero de Madrid, violetas o un baño de chocolate fondant. "Ya la gente busca que la sorprendamos en el paladar. Aquí presentamos ese toque innovador", añadían.
Tampoco faltan las croquetas: "Buenos ingredientes, masa casera, cremosa pero no líquida, y potenciar el sabor del plato", resumen desde Corq & Roll.
Tradición, innovación y calidad marcan el hilo conductor de esta edición, que se consolida como la cita ineludible para los amantes de la buena mesa.