Villa del Prado continúa pendiente de la evolución del incendio forestal que comenzó hace seis días tras propagarse desde la provincia de Toledo. Aunque el municipio no ha tenido que ser desalojado, permanece confinado y la situación mantiene en vilo a vecinos y autoridades.
La alcaldesa, Belén Rodríguez, ha reconocido que el desgaste empieza a hacerse notar. "Los ánimos ya están muy cansados", ha explicado, después de otra noche complicada marcada por la incertidumbre.
Uno de los principales problemas es que numerosos vecinos que salieron del municipio para trabajar no han podido regresar debido al corte de la carretera de acceso. Algunos permanecen alojados en hoteles, en casas de familiares e incluso han tenido que pasar la noche en sus vehículos mientras esperan la autorización de los servicios de emergencia para volver.
La regidora ha señalado que el Ayuntamiento mantiene reuniones diarias con el mando operativo, aunque no espera cambios inmediatos mientras persista el riesgo. "Prima la seguridad de las personas", ha subrayado.
Además del confinamiento del municipio, el Ayuntamiento sigue atendiendo a las familias desalojadas de la urbanización Encinar del Alberche, la zona más afectada por el avance inicial del fuego. Las personas que no han podido alojarse con familiares o desplazarse a una segunda residencia permanecen desde el pasado miércoles en el polideportivo municipal, habilitado como alojamiento provisional.