Cada fuego tiene su agente extintor. El agua suele funcionar bien en la mayoría de los casos. Es fundamental para sofocar las llamas que en estas jornadas arrasan buena parte de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y otros incendios activos en España y fuera de nuestro país.
Pero, ¿hay algo mejor que el agua y que sirva para fuegos de sólidos, líquidos, equipos eléctricos y electrónicos y además no perjudique el medio ambiente?. Porque las implicaciones ambientales de las tareas de extinción es algo que tienen muy presente los profesionales de los servicios públicos.
César Sellén creó Ecofire ya hace tiempo. Un producto que se ha sometido a miles de pruebas y en condiciones de ignición muy diversas y que algunos equipos han incorporado entre su material de respuesta.
Según Sellén, su producto es entre 50 y 100 veces mejor que el agua para atajar el fuego. Incluso él mismo llegó a realizar una demostración en vivo, en Telemadrid, hace menos de un año sobre diversos materiales sometidos a llama.
El producto, afirma su publicidad, es inocuo para personas y animales, apto para fuegos de litio y útil para incendios eléctricos de hasta 25.000 voltios. Otra de sus utilidades declaradas es la creación de cortafuegos en el campo con una persistencia de varios días.