Tras los primeros momentos de alegría tras levantarse las restricciones en muchos municipios de Madrid como San Martín de Valdeiglesias por los incendios forestales, uno de los más afectados por el paso de las llamas, muchos vecinos se han quedado completamente desolados al comprobar el estado en el que han quedado sus viviendas o negocios tras el paso de las llamas.
Es el caso de Carlos y su familia, que regentaban un negocio en el entorno del pantano de San Juan y del que no ha quedado absolutamente nada. “De este negocio se ha perdido todo”, ha lamentado este afectado.
El medio de vida de esta familia madrileña ha quedado reducida a ceniza, así como el preciado entorno del pantano todo cubierto de negro: “Lo que más duele ahora es lo sentimental, llevamos toda la vida aquí, todos los momentos vividos…”.
Ahora solo queda esperar a la evaluación pericial de los daños para decidir si levantar de nuevo la construcción que ha quedado quemada completamente tanto por dentro como por fuera: “No se puede reparar, se va a tener que tirar abajo y ver qué ayudas nos llegan y a ver si podemos recomponernos y volver a empezar”.