Dos águilas y un halcón volverán a volar alrededor de la Puerta de Alcalá a partir del 1 de mayo con el fin de ahuyentar a las palomas y conservar el monumento ante sus excrementos.
Fuentes del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte han confirmado a Europa Press que esta fase de mantenimiento de la Puerta de Alcalá se iniciará en mayo con tres vuelos por semana.
En concreto, las aves que se utilizarán para poner a prueba a las palomas serán un águila de Harris (Parabuteo unicinctus), un águila de cola roja (Buteo jamaicensis) y un halcón híbrido --un cruce genético entre dos especies distintas de halcones--.
Después de los trabajos de restauración de la Puerta de Alcalá en 2023, el Ayuntamiento ya puso en marcha esta iniciativa de conservación para ahuyentar a las palomas, causantes de la afección biológica más detectada en el monumento cuando se restauró. Fuentes de del área liderada por Marta Rivera de la Cruz defiende que se ha comprobado que se trata de un método "eficiente", que ha disminuido considerablemente el número de palomas.
Tras analizar las patologías de la Puerta de Alcalá, en el momento de su restauración, se detectó que su afección biológica más acusada era la ocasionada por la colonización de aves, principalmente palomas, en forma de depósitos orgánicos generados por la acumulación de plumas, nidos y deyecciones por toda la superficie, incluso anidación en lugares resguardados del viento, temperatura y lluvia, informó por entonces el Consistorio en un comunicado.
Todos estos restos generan alteraciones estéticas y daños químicos como la formación de fosfatos, acidificación y corrosión del soporte pétreo, ya que las deyecciones contienen amoniaco, ácido úrico, fosfórico, oxálico y sales, elementos muy agresivos con la piedra.
Los excrementos se convierten también en sustrato y fuente de nutrientes para otros organismos como bacterias y hongos, lugar de crecimiento de líquenes y musgos, así como insectos y microorganismos o incluso el crecimiento de raíces de plantas superiores, provocando humedad que facilita otras reacciones químicas, a las que se suma los daños físicos o mecánicos de estas raíces o del picoteo y la actividad del ave en el monumento.
HALCONES ADIESTRADOS PARA ESTE TIPO DE PALOMAS
Desde la Dirección General de Patrimonio Cultural se valoraron diferentes sistemas de disuasión para estas aves, y se optó por realizar vuelos ahuyentadores con halcones adiestrados para este tipo de palomas que habitan en el entorno de la Puerta. La presencia de aves rapaces intimida a las palomas y hace que no permanezcan en el monumento.
Tras esta valoración de la efectividad de la medida, dos águilas de Harris y un halcón híbrido Gerifalte sacre han estado volando por la Puerta de Alcalá para conservar este emblema de la capital.