En lo que va de año 2026, los incendios forestales han quemado unas 173.000 hectáreas en España en lo que ha sido uno de los peores veranos desde que se tienen registros.
Diez incendios continúan activos en todo el país, entre ellos el de Ávila que ya se ha convertido en el mayor incendio de la historia en cuanto a superficie quemada, con más de 50.000 hectáreas calcinadas.
Pero no solamente España sufre la devastación de las llamas. En países vecinos como Portugal y Francia también se lucha contra el fuego
Portugal
El incendio declarado en Valpaços, en el distrito norteño portugués de Vila Real, continuaba activo este miércoles y presentaba tres frentes, mientras que el fuego de Guarda, próximo a la frontera con España, fue dado por dominado durante la madrugada.
El fuego comenzó hacia las 15.00 hora local (14.00 GMT) del martes en Cabeço, en la parroquia de Ervões, y es actualmente el único incendio de grandes dimensiones que permanece activo en Portugal. Alrededor de 606 efectivos y 188 vehículos permanecían durante la madrugada en el terreno para consolidar el perímetro, extinguir puntos calientes y prevenir posibles reproducciones.
Portugal mantiene este miércoles decenas de municipios de ocho distritos bajo peligro máximo de incendio debido a las altas temperaturas, la baja humedad y la sequedad de la vegetación.
Francia
En Francia, 60.000 vecinos regresan a sus casas tras el megaincendio de Gironda, aunque la incertidumbre continúa. El incendio que afecta al departamento francés de Gironda permanece estabilizado en la mañana de este miércoles tras una noche tranquila, aunque los servicios de emergencia siguen en máxima alerta ante el empeoramiento previsto de las condiciones meteorológicas, con temperaturas de hasta 41 grados.
"La noche ha sido tranquila, el fuego está esta mañana aún estabilizado", informó hoy la Prefectura (delegación del Gobierno) de Nueva Aquitania y de Gironda en sus redes sociales.
Las autoridades informaron de que varios rebrotes registrados durante la noche, especialmente en las localidades de Camp de Souge, Arès y Le Temple, fueron controlados con rapidez y que la superficie quemada se mantiene en 42.000 hectáreas y hay 160.000 personas desplazadas.