Centenares de menores siguen deambulando por las calles de Ceuta después de la entrada masiva de migrantes hace nueve días. Muchos tienen a sus padres en Marruecos y la prioridad, según los expertos, debería ser que volvieran con ellos si no tienen una situación de riesgo.
Las ONGs aseguran que muchos de ellos son animados por sus padres a cruzar la frontera, les dan consignas para que no les devuelvan y poder reunirse con ellos más tarde en España.
Sin embargo, el sueño europeo se desdibuja al dormir por el suelo y vivir en la calle.
Las ONGs calculan que aún hay 2000 menores en Ceuta. Aseguran que la prioridad es identificar a cada niño, localizar a sus familias y reagruparlos lo antes posible en su país de origen.