El Ayuntamiento de Madrid inició esta madrugada las obras de construcción de los nuevos jardines verticales de la M-30 a la altura de Ventas. La actuación permitirá incorporar una nueva infraestructura verde en el arco con mayor intensidad de tráfico de la ciudad, entre los puntos kilométricos 5,9 y 6,3, en un tramo con seis carriles por sentido.
El Consistorio informó de que los trabajos suponen una inversión de 5,3 millones de euros y se extenderán hasta principios de 2027. Además, la mayor parte de estos se desarrollarán en horario nocturno para "generar las mínimas molestias", tal y como apuntó la delegada de Obras y Equipamientos y presidenta de Madrid Calle 30, Paloma García Romero.
La intervención permitirá crear una superficie vegetal de 2.834 m2 a lo largo de 400 metros, "mejorando" tanto "la integración paisajística de este entorno" como "sus condiciones ambientales".
En concreto, esta actuación se desarrollará junto a Parque Ventas, el proyecto de transformación urbana que generará un nuevo espacio de 16.370 m2 sobre la M-30 y permitirá conectar peatonal y paisajísticamente los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
El proyecto contempla el "cubrimiento vegetal" de los laterales de las rampas de acceso que "salvan el desnivel" entre la M-30 y la calle de Alcalá, así como de los estribos del puente. Los jardines se instalarán en el espacio comprendido entre el cerramiento actual de las rampas y la barrera de seguridad de los carriles derechos, además de bajo el voladizo del tablero de las rampas y del puente.
A diferencia de los jardines verticales de la Avenida de la Ilustración, en este caso "no será necesario instalar paneles abatibles", ya que "la vegetación se fijará sobre el cerramiento existente de módulos de hormigón prefabricado", accesible desde las galerías interiores.
El sistema incorporará un mecanismo de riego automatizado con agua regenerada del Canal de Isabel II, "optimizado mediante control telemático". Adicionalmente, se instalará un colector de recogida de excedentes y una estación meteorológica que permitirá "ajustar su funcionamiento atendiendo a las condiciones climáticas".
La fachada ajardinada estará compuesta por módulos con capacidad para 36 plantas, diseñados para cultivos "semi-hidropónicos" y fijados sobre una estructura metálica que "garantizará su estabilidad". El conjunto contará con un depósito principal de 65.000 litros que permitirá "mantener el riego durante tres días en caso de fallo de suministro". Además, los jardines dispondrán de un sistema de monitorización sensórica que medirá parámetros como la humedad del sustrato, la evaporación o la temperatura con gestión centralizada.
La plantación incluirá más de una treintena de especies mediterráneas seleccionadas por su resistencia a la sequía y su floración, adaptadas a las distintas condiciones de soleamiento y orientación.
Más allá de su valor ornamental, estas especies actuarán como un "filtro activo de contaminantes, con capacidad para fijar partículas en suspensión y absorber compuestos como hidrocarburos y óxidos de nitrógeno".
Tres nuevos jardines verticales
Los de Ventas serán los segundos jardines verticales que se instalan en la M-30 tras los de la avenida de la Ilustración, puestos en marcha en 2023 y que tienen una superficie de 3.250 m2.
A ellos se sumarán próximamente unos terceros jardines verticales de 750 m2 en el puente de Vallecas como parte del proyecto Vallecas Abierto, que supondrá la rehabilitación de esta infraestructura y la transformación de su entorno. Los tres jardines verticales sumarán una superficie vegetal superior a los 6.500 m2.