Los hogares madrileños destinan más de 2.100 euros anuales a la compra de productos frescos, lo que supone cerca del 44% del presupuesto total en alimentación, según datos de Aldi. Esto se traduce en un gasto semanal de entre 30 y 50 euros.
El informe refleja un cambio en los hábitos de consumo: el comprador madrileño es ahora más práctico y eficiente. Acude con mayor frecuencia a las tiendas, pero realiza compras más pequeñas, adaptándose a nuevas rutinas y necesidades.
En comparación con otras regiones, la cesta de frescos en la Comunidad de Madrid destaca por el peso de productos como la charcutería, los pescados y los mariscos, que ganan protagonismo en el consumo habitual.
Además, los consumidores muestran una clara preferencia por el origen y la temporalidad de los productos. Cerca del 79,3% prioriza alimentos de origen nacional, mientras que un 77% considera clave que sean de temporada.