Dieciocho días después de que sus barcos explotasen a consecuencia del devastador incendio, los propietarios de las embarcaciones del pantano de San Juan se sienten abandonados. Son más de un centenar de afectados. Dueños en su día de unos barcos de recreo; hoy se sienten tan hundidos como sus barcos.
No entienden por qué todo el entorno está recuperando la vida habitual y ellos siguen sin poder acceder a lo que queda de sus barcos. A muchos, el seguro no les cubre las pérdidas. Además, tienen muchas dificultades para acceder a sus barcos. “Hoy es el primer día que nos dejan entrar una hora”, asegura uno de los propietarios.
A la incertidumbre generada por la falta de respuesta de los seguros se suma la inquietud de tener que afrontar los gastos de sacar los barcos calcinados de las aguas del pantano. Mientras se permite el baño sin restricciones, para ellos todo son obstáculos e impedimentos, se lamentan. Además, aseguran que los barcos incendiados han provocado la contaminación de las aguas y critican que se permita el baño al público general como si no hubiera pasado nada.