Tras la mayor crisis migratoria de los últimos años a nivel nacional, con la entrada de más de 50.000 inmigrantes irregulares y al menos 57 fallecidos, los gobiernos de España y Marruecos parecen haber unificado discursos ante esta situación tan compleja.
Así como el Gobierno marroquí ha resaltado la "cooperación" con el Ejecutivo español; Marlaska afirmó que "Marruecos es un socio absolutamente fiable".
Del mismo modo, ambos han querido calmar las aguas transmitiendo una vuelta a la "normalidad" que parece lejos de la realidad si atendemos a los testimonios de la gente de a pie.
Finalmente, cabe destacar que ambos (tanto el Gobierno de Marruecos como el de España) señalan a "las mafias", atribuyéndoles oficialmente la avalancha migratoria que ha sufrido Ceuta.