Veloz, enacarador, pero si algo define a Yan Diomandé es la humildad. Ha pasado de jugar con sandalias de plástico en Costa de Marfil al ser una estrella en el estadio Santiago Bernabéu.
La vida del nuevo jugador del Real Madrid no ha sido nada fácil. Sin dinero en su familia, sin poderse comprar unas botas de fútbol, pero su sueño era ser futbolista profesional.
Con apenas nueve años se mudo a una academia de fútbol lejos de su familia. El director de dicha academia vio su potencial y le ofreció seguir su formación en una academia en Estados Unidos. Tenía 15 años.
Su sueño empezó a hacerse realidad cuando le llamó el CD Leganés, pero poco después recibió el golpe más duro en su vida, la muerte de su hermana pequeña, a la que dedica sus goles.
El leipzig pagó 20 millones de euros por él y no se equivocó. Acaba de disputar el Mundial 2026 con Costa de Marfíl y sueña con vestir la camiseta del Real Madrid.