Aunque "la situación está más tranquila" ya que según explica Halima Ahmed, portavoz de la ONG Luna Blanca en Ceuta, "mucha gente ha vuelto a su país", tanto ONGs como otros centros de ayuda están "sobrepasados".
Muchos de los inmigrantes se encuentran "escondidos por montes y en la periferia de la ciudad", explica Ahmed, y solo "acuden a la ciudad en busca de comida".
El mensaje que más trasladan a las ONGs es que "buscan una vida mejor", aunque desde estos centros tratan de "convencerles de que regresen a su país".
Ahmed explica que están "haciendo un papel que no nos corresponde", tratando de convencerles de que regresen a su país, ya que su deseo de "acabar en Europa como quieren es imposible".
Los ciudadanos ceutíes están viviendo esta situación con "angustia y miedo, sin saber qué va a pasar". Además, asegura que "no había forma humana por parte de las Fuerzas de Seguridad de poder parar aquello".