A estas alturas de verano, se ha convertido ya en todo un símbolo de resistencia y libertad. No tiene nombre, pero las redes la han bautizado como 'La Vaquilla de Minglanilla'. Una vaquilla que ha hecho historia.
Todo comenzó el pasado 15 de agosto. En el pueblo de Minglanilla, Cuenca, se celebraban las habituales fiestas veraniegas, como en tantos otros pueblos de España. Y como en tantos otros pueblos españoles, una parte importante de las fiestas eran los festejos taurinos que, evidentemente, incluían encierros.
En la fecha y hora señaladas, la joven vaquilla, salió de los corrales junto a sus compañeras en dirección a la plaza de toros, lugar que, estaba previsto, fuese el último que viera en vida.
Más la osada vaquilla decidió tomar las riendas de su vida y no conformarse con el destino prefijado, así que hizo lo que alguna que otra ya ha hecho antes que ella en la larga historia de los encierros españoles: escaparse.
La vaquilla se dio a la fuga. Y no sólo eso. Se las ha apañado para continuar en paradero desconocido, diez días después.
Lo normal en estos casos es que la res sea hallada sin mucha tardanza y devuelta a lo que los humanos consideran su lugar natural: los corrales y la plaza de toros.
Lo curioso de este caso es que la vaquilla continúa bajo orden de caza y captura. Ha sido vista en alguna ocasión, pero todavía no ha podido ser capturada y sigue vagando libre por los campos.
Como no podía ser de otra manera, esta es una historia que lo tiene todo para despertar el interés de las redes sociales que no tardaron en aupar a la vaquilla a la categoría de heroína y pedir masivamente para ella el indulto ya que "merece la libertad".
Y en esas continuamos, la vaquilla corriendo libre y feliz, cuando nos llegan las últimas noticias sobre 'La Vaquilla de Minglanilla' desde el otro lado del charco. Namigni Animal Sanctuary de Colombia, un santuario para animales, se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Minglanilla y se han ofrecido a comprar legalmente el animal asumiendo todos los costes del traslado al otro continente.
El santuario está dispuesto a asumir todas las facturas y todos los trámites administrativos y sanitarios a los que fuese menester dar cumplimiento. Todo para que la 'Vaquilla de Minglanilla' pueda tener una vida feliz (y, sobre todo, larga) junto a otras reses bravas que ya viven en la reserva.
Pero no es tan fácil
El Ayuntamiento de Minglanilla ha confirmado que la oferta de Colombia les llegó este lunes y que ahora tienen que estudiar la oferta así como consultar la ley autonómica sobre festejos taurinos.
El último avistamiento tuvo lugar hace pocos días cuando el animal fue visto en una finca privada sin cercar. Pero, para cuando acudió el veterinario a sedarla para que pudiera ser capturada, la vaquilla (algo se había olido) había puesto 'pies en polvorosa'
Así que, de momento, la res continúa en paradero desconocido mientras el Ayuntamiento sigue buscándola y el clamor pidiendo su libertad sigue vivo en las redes sociales.
¿Habrá final feliz para la 'Vaquilla de Minglanilla?